Seguridad inteligente para el mundial de fútbol 2026: el Rol de una gestión de video con IA en la protección de eventos deportivos

El Mundial de Fútbol 2026 será el primero en realizarse en tres países —México, Estados Unidos y Canadá— y se proyecta como uno de los eventos deportivos más concurridos de la historia. Para América Latina, y en particular para México como sede oficial, representa una oportunidad para demostrar la seguridad y protección de última generación con capacidad operativa, coordinación institucional y madurez tecnológica en la gestión de eventos masivos.

Por Johana Arias, directora de Ventas en Milestone Systems para América Latina

        La magnitud del torneo, sumada a la carga emocional que el fútbol despierta en la región, exige sistemas de seguridad capaces de anticipar riesgos, gestionar multitudes en tiempo real y responder con precisión en entornos de alta concurrencia. Las ciudades anfitrionas —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— deberán enfrentar flujos inéditos de visitantes, vehículos, actividades paralelas y eventos simultáneos, en contextos urbanos complejos y con desafíos logísticos acumulados.
Bajo las exigencias del evento, la seguridad no puede depender de patrullaje físico ni de videovigilancia convencional. Se requiere una arquitectura tecnológica basada en plataformas abiertas de gestión de video (VMS), capaces de integrar datos en tiempo real, sensores acústicos, cámaras térmicas, drones, analítica predictiva e inteligencia artificial. La clave no está en reaccionar, sino en prevenir, detectar patrones anómalos, anticipar aglomeraciones, coordinar instituciones y activar protocolos antes de que los incidentes escalen.
La pregunta ya no es si se debe invertir en tecnología, sino cómo diseñar sistemas que se adapten a la complejidad de eventos y grandes audiencias.
Tecnología aplicada: arquitectura abierta para seguridad en tiempo real
En el contexto de eventos masivos, donde los escenarios cambian con cada montaje y los riesgos evolucionan en tiempo real, la arquitectura abierta de los sistemas de gestión de video, más allá de ser una característica técnica, es una necesidad operativa.
La posibilidad de integrar cámaras de seguridad con capacidades térmicas (independiente de la marca) para detectar fuegos no autorizados o zonas de alta densidad, drones para supervisión aérea, sensores acústicos para identificar disturbios y sistemas de control de acceso para validar credenciales en puntos críticos, permite construir una seguridad adaptativa.
En medio del contexto del Mundial de Fútbol 2026, México enfrentará el reto de adaptar recintos deportivos que históricamente han sido reutilizados con configuraciones variables. Estadios como el Azteca, el BBVA y el Akron deben cumplir con estándares internacionales y responder a dinámicas locales de afluencia, comportamiento del público y logística urbana.
En ese sentido, contar con sistemas de gestión de video modernos se vuelve indispensable, dado que estas soluciones permiten, por ejemplo, superponer mapas específicos por evento, incorporar dispositivos de distintos fabricantes y escalar sin comprometer la estabilidad del sistema.
En ese sentido, contar con sistemas de gestión de video modernos se vuelve indispensable, dado que estas soluciones permiten, por ejemplo, superponer mapas específicos por evento, incorporar dispositivos de distintos fabricantes y escalar sin comprometer la estabilidad del sistema.
Además, la reducción de falsas alarmas —gracias a la analítica contextual y la correlación de datos entre fuentes— libera recursos humanos para tareas críticas. Y la interfaz intuitiva, con asignación de roles diferenciados, facilita la operación conjunta entre fuerzas de seguridad, organizadores y autoridades locales.

En estos casos, la tecnología aplicada no se mide por la cantidad de dispositivos conectados, sino por su capacidad de generar decisiones informadas, coordinadas y oportunas. En ese sentido, los sistemas abiertos gestionan video y confianza operativa.

Del monitoreo pasivo a la gestión proactiva del riesgo seguridad mundial futbol 2026

En escenarios masivos de alto impacto, la gestión de video inteligente ha dejado de ser una herramienta de registro para convertirse en un sistema de decisión. La analítica avanzada integrada en los VMS permite interpretar grandes volúmenes de datos audiovisuales en tiempo real, transformando imágenes en alertas, patrones en predicciones y ruido en señales de riesgo.

Los sistemas actuales de seguridad inteligente para escenarios de gran afluencia pública están compuestos por una arquitectura integrada que combina cámaras IP de alta definición, módulos de analítica avanzada, sensores acústicos y térmicos, gestionados a través de plataformas abiertas de gestión de video (VMS). Las cámaras, equipadas con algoritmos de detección de objetos y reconocimiento de patrones, permiten identificar elementos abandonados, vehículos sin autorización, drones no registrados, multitudes no planificadas y desplazamientos inusuales dentro del recinto. Estas imágenes son procesadas en tiempo real por motores analíticos que transforman el video en datos, capaces de generar alertas automáticas y activar protocolos definidos por el operador.

Además, los sensores acústicos complementan esta capacidad al identificar ruidos anómalos —como gritos por agresión, pánico o estampidas— que no siempre son visibles en el video. Al correlacionar estos eventos con la información visual y térmica, el sistema puede anticipar situaciones de riesgo antes de que escalen. Todo este ecosistema se gestiona desde el VMS, que actúa como interfaz centralizada para la toma de decisiones, permitiendo visualizar, segmentar y coordinar la respuesta operativa en tiempo real. Esta integración mejora la precisión de las alertas, minimiza las irrelevantes y optimiza el uso de recursos humanos en campo.

Sumado a esto, el conteo de personas y la geolocalización precisa dentro del recinto ofrecen datos únicos para la gestión de multitudes, la planificación de evacuaciones y la prevención de aglomeraciones en zonas sensibles.

La analítica inteligente no reemplaza al criterio humano, pero lo potencia. En este tipo de contextos, donde la seguridad depende de segundos, contar con sistemas que anticipan, alertan y recomiendan acciones es una ventaja estratégica que América Latina no puede seguir postergando.

Seguridad como decisión estructural

La gestión de operaciones en espacios con alta densidad en América Latina entra en una nueva fase con la llegada del Mundial de Fútbol 2026. Más allá de ser la cita más importante en el globo, el torneo representa una exigencia estructural para los países sede —especialmente México— en términos de seguridad, coordinación institucional y capacidad tecnológica. No se trata únicamente de incorporar nuevas tecnologías, sino de adoptar una lógica operativa basada en prevención, interoperabilidad y análisis contextual. En una región donde los estadios, festivales y espectáculos son espacios de expresión colectiva, proteger a las personas no puede depender de sistemas fragmentados ni de respuestas tardías.

La adopción de plataformas abiertas, capaces de integrar múltiples fuentes de información en tiempo real, representa una oportunidad para construir entornos más seguros y coordinados y plantea una responsabilidad: diseñar sistemas que respeten la privacidad, fortalezcan la confianza pública y se adapten a la complejidad de cada territorio.

Invertir en tecnología inteligente no es una decisión técnica, sino una apuesta ética por la anticipación, la transparencia y la protección efectiva de quienes participan en escenarios de alto impacto colectivo.

México invertirá 540 mdp para lanzar cuatro satélites que monitorearán temas de seguridad y cambio climático

El gobierno destina actualmente 172 mdp al año para comprar la información a empresas de otros países. El motivo no solo es de costos, también permitirá mejorar la calidad de las imágenes
Por Ana Luisa Gutiérrez / EXPANSIÓN

          México quiere mirar su territorio con ojos propios. La administración de Claudia Sheinbaum contempla una inversión de 540 millones de pesos para desarrollar una constelación de cuatro satélites de observación terrestre, previstos para estar en órbita rumbo a 2028, con la finalidad de generar imágenes e información propia para reducir la dependencia de fuentes extranjeras.

La constelación denominada Ixtli, que en náhuatl significa ‘ojos para ver’, permitirá monitorear fenómenos relacionados con el cambio climático, como incendios forestales, sanidad de bosques, deslizamientos de la tierra, cultivos, monitoreo de especies, crecimiento humano, así como asuntos vinculados a la seguridad nacional.

El presupuesto empezó a ejercerse desde el año pasado con una erogación de 25 millones de pesos; sin embargo, para 2026 aún no se asigna una partida específica, informó la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) a Expansión a través de una solicitud de transparencia. Este suele ser un proceso que toma meses. El año pasado, la Secretaría aprobó el presupuesto correspondiente hasta después del primer semestre del año.

La inversión no solo contempla la fabricación de los satélites, sino también la instalación de dos estaciones terrenas para su control y para la recepción y distribución de las imágenes generadas. El proyecto incluye además sistemas de telemetría, tecnología que transmite datos de manera automática a un centro de control para su análisis en tiempo real, y dos centros de datos destinados al procesamiento y almacenamiento de la información satelital.

Actualmente, más de 50 instituciones gubernamentales como la Comisión Nacional Forestal (Conafor), el Inegi, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) o dependencias de seguridad, entre otras, utilizan imágenes satelitales adquiridas por empresas privadas de Estados Unidos, Francia y otros países. La compra de esa información implica un gasto anual de 172 millones de pesos, según datos compartidos por la Secihti.

La secretaría señaló que toda la infraestructura de Ixtli responde a la necesidad del país de enfrentar desafíos en materia climática y seguridad, cuyos ámbitos demandan análisis constantes y toma de decisiones sustentadas en imágenes satelitales de actualización frecuente. “El propósito es establecer infraestructura satelital propia autónoma para asegurar el acceso a datos críticos para la operación de diversos organismos gubernamentales y permitirá una reducción de costos a corto y mediano plazo”. El tipo de satélites proyectados por el gobierno tienen una vida útil de entre dos y cinco años.

Roberto Briano, ingeniero aeroespacial, explicó anteriormente a Expansión que, en diversos casos, las imágenes satelitales proporcionadas por compañías estadounidenses llegan con ediciones o, incluso, no se comparten cuando son consideradas información sensible para su país.

Se espera que el primer satélite sea lanzado al cierre de 2026 o en el primer trimestre de 2027, sin embargo, dependerá de obtener el permiso de la UIT para una posición orbital que actualmente tardan en aprobarse en promedio dos años. *(Foto: Bill Ingalls/NASA via Getty Images)

Hikvision incorpora la IA a la compresión de vídeo con la codificación Guanlan, reduciendo los costes de almacenamiento hasta en un 50 %

Por HIKVISION
        Hikvision anunció hoy el lanzamiento de Guanlan Encoding, una tecnología de compresión de vídeo basada en inteligencia artificial que ofrece un ahorro medio de almacenamiento de entre el 30 % y el 50 % sin comprometer la calidad de las imágenes.
A medida que aumentan las resoluciones, se incrementa el número de canales y se extienden los periodos de retención, el almacenamiento se ha convertido en uno de los principales factores de coste en la videovigilancia. La codificación Guanlan se basa en el estándar internacional H.265 y utiliza el modelo de IA a gran escala Guanlan de Hikvision . Este modelo extiende las funcionalidades de Guanlan, desde el análisis de vídeo hasta el proceso de codificación.

En implementaciones de seguridad, especialmente en aquellas de gran envergadura, la codificación Guanlan puede reducir a la mitad los requisitos de discos duros y el espacio en rack, al tiempo que reduce significativamente el consumo de energía a largo plazo, lo que disminuye el costo total de propiedad durante todo el ciclo de vida del proyecto.

Mantén el enfoque, reduce el almacenamiento.

Los códecs convencionales tratan cada píxel por igual, lo que obliga a los operadores a elegir entre imágenes de mayor definición y un almacenamiento más eficiente. La codificación Guanlan elimina este dilema. Identifica los objetos clave en una escena, como personas y vehículos, y los conserva con total nitidez mediante una segmentación precisa de la región de interés (ROI), al tiempo que ultracomprime los datos de fondo redundantes.

“La eficiencia del almacenamiento casi siempre se ha logrado a costa de la calidad, hasta ahora”, afirmó Jason Yang, vicepresidente del Centro de Negocios Internacionales de Hikvision. “Guanlan Encoding analiza primero la imagen y luego decide qué merece la pena conservar con total nitidez”.

Esta tecnología combina dos modos complementarios. La detección dinámica adapta la asignación de bits en tiempo real para preservar el detalle en escenas complejas y de rápido movimiento. La optimización estática aplica una compresión ultra alta a secuencias fijas o con poco movimiento, reduciendo algunos fotogramas a tan solo unas decenas de bytes. En conjunto, transforman la codificación de vídeo, pasando de una solución estándar a un enfoque inteligente de codificación bajo demanda.

Probado en diversas escenas

Las pruebas comparativas internas entre el formato H.265 convencional y la codificación Guanlan confirman un ahorro constante en la tasa de bits:

– Comedor (24 horas): 49 % de ahorro considerando las fluctuaciones del tráfico durante todo el día. – Entrada al parque empresarial (30 minutos): 42% de ahorro durante las horas punta.

– Vestíbulo corporativo (2 horas): 38 % de ahorro en un entorno interior estándar.

– Calle comercial concurrida (1 hora): 18 % de ahorro en un escenario de alta complejidad y alta actividad.

Cumple con los estándares, migración cero

Dado que Guanlan Encoding se basa en H.265, funciona a la perfección con los decodificadores H.265 existentes, dispositivos Hikvision y de terceros, y admite análisis avanzados de IA. El formato de codificación, la velocidad de fotogramas y la resolución permanecen sin cambios, lo que facilita su adopción tanto para proyectos nuevos como para los ya existentes.

Disponible en todas las líneas de productos de Hikvision.

La codificación Guanlan es compatible con las cámaras de red y PTZ Hikvision DeepinView(X), las cámaras Ultra, las cámaras con ColorVu 3.0 y los DVR, y se prevé su expansión a más líneas de productos. Esta tecnología es adecuada para una amplia gama de entornos, desde campus empresariales y cadenas minoristas hasta espacios públicos e instalaciones críticas. Al integrar la IA directamente en el códec, Guanlan Encoding representa un paso hacia un futuro donde cada byte de vídeo se captura, comprime y almacena con un propósito específico. Esto supone un cambio de la compresión por píxel a la compresión por significado.

Para obtener más información, visite la página web de Guanlan Encoding o póngase en contacto con su representante regional de Hikvision para programar una demostración en vivo.