Tecnologías para Seguridad Pública: el salto hacia sistemas inteligentes e integrados

Por Ricardo Vera / Esemanal
          La tecnología se ha convertido en una pieza cada vez más importante de la estrategia de seguridad pública en México. Sin embargo, el desafío ya no consiste únicamente en instalar más cámaras, sensores o sistemas de comunicación, sino en conseguir que toda esa infraestructura sea capaz de generar información útil, acelerar la respuesta ante incidentes y mantenerse disponible cuando más se necesita.
El crecimiento de la videovigilancia permite dimensionar la magnitud de esta transformación. En la Ciudad de México, el C5 opera actualmente más de 81,900 cámaras, infraestructura que el gobierno capitalino busca ampliar hasta alcanzar 150 mil dispositivos. Pero el despliegue tecnológico ocurre en un contexto donde el reto de seguridad permanece vigente: 63% de la población adulta en las áreas urbanas consideradas por INEGI manifestó sentirse insegura en su ciudad en septiembre de 2025.
Ante este escenario, la evolución apunta hacia sistemas capaces de analizar grandes volúmenes de información, identificar patrones, generar alertas y conectar diferentes fuentes de datos. La inteligencia artificial, la analítica de video, los sensores, las plataformas de gestión y las arquitecturas de cómputo distribuido están modificando la forma en que las instituciones pueden prevenir, atender e investigar incidentes.
A la par, existe un desafío menos visible pero igual de crítico: garantizar que toda esta infraestructura permanezca operativa. Cámaras, centros de comando, servidores, redes y sistemas de almacenamiento, dependen de energía, climatización, conectividad y protección física para funcionar de manera continua.
Así, la siguiente etapa de la seguridad pública no estará definida solamente por cuántos dispositivos se instalen, sino por qué tan bien puedan integrarse, analizar la información que generan y convertirla en capacidad de respuesta.
De la videovigilancia a la inteligencia operativa
La evolución de las plataformas de seguridad está llevando a las instituciones a replantear el valor de la infraestructura que ya tienen instalada. Para Alejandro Aguirre, Gerente Nacional de Ventas para México de Axis Communications, la clave está en contar con arquitecturas abiertas que puedan incorporar nuevas capacidades, sin obligar a sustituir todo el sistema.
En este escenario, explica, los estándares y plataformas abiertas permiten integrar tecnologías de terceros y extender la vida útil de las inversiones existentes. Axis cuenta, por ejemplo, con su Plataforma de Aplicaciones de Cámara AXIS (ACAP), que permite a desarrolladores incorporar nuevas aplicaciones y capacidades analíticas sobre una base instalada.
Esta evolución también modifica la forma de aprovechar la información. Las analíticas impulsadas por IA permiten generar metadatos, realizar búsquedas forenses y entregar información relevante para responder ante incidentes, mientras que la acumulación de datos puede utilizarse para identificar tendencias y apoyar decisiones.

Conectar lo que ya existe

La interoperabilidad aparece como uno de los principales retos para modernizar sistemas de seguridad pública sin generar inversiones innecesarias. Alejandro Herrera, Country Manager México de Axon Enterprise, plantea que la oportunidad está en conectar las plataformas existentes y evitar proyectos que obliguen a comenzar desde cero.

El objetivo es que la información generada por cámaras, sensores y otras fuentes llegue al personal que atiende un incidente con el contexto necesario para actuar.

Para ello, el ejecutivo considera necesario trabajar con APIs abiertas, nube y despliegues por etapas que comiencen con un diagnóstico, continúen con pilotos y escalen conforme se demuestren resultados. También destaca la importancia de que las instituciones conserven la propiedad y portabilidad de sus datos.

El siguiente paso es convertir diferentes fuentes en información accionable. “Más datos no significan más inteligencia; sin filtro, saturan al operador”, advirtió Herrera. La propuesta pasa por integrar las fuentes en una línea de tiempo georreferenciada, filtrar la información relevante y llevarla hasta el dispositivo del oficial que se dirige al incidente.

La IA cambia el valor de la cámara

Para Jorge Cortes, Delivery Engineer Senior de Dahua Technology, el cambio también está en la capacidad de analizar lo que ocurre, no solamente en registrar imágenes.

Los sistemas actuales pueden generar alertas ante eventos específicos y combinar videovigilancia con control de acceso, alarmas, transmisión, almacenamiento y administración.

Las búsquedas inteligentes, la extracción de metadatos y el análisis de comportamientos permiten localizar información dentro de grandes volúmenes de video. Además, Cortes destaca que es posible incorporar inteligencia a instalaciones existentes mediante hardware, facilitando una actualización gradual.

El proyecto completo también define el resultado

Desde la perspectiva del canal, Adrián Bejarano, PM Regional de la marca Dahua en CT Internacional, identifica una transformación en la demanda: los proyectos dejaron de centrarse exclusivamente en cámaras y comenzaron a requerir plataformas completas de monitoreo. Para el canal, esto abre una oportunidad de integración, pero también eleva la exigencia técnica y financiera. Los proyectos gubernamentales requieren personal certificado, respaldo del fabricante y mayorista, capacidad para sostener ciclos de pago y una estructura de servicio posterior.

Bejarano quien considera que documentar un primer caso de éxito puede abrir la puerta a nuevos proyectos, también identifica espacios que todavía están subatendidos: ciberseguridad de los sistemas de video, conectividad inalámbrica, energía respaldada para sitios remotos, integración con control de acceso y radiocomunicación, además de mantenimiento y capacitación de operadores.

La infraestructura que sostiene la operación

Mientras cámaras, sensores y plataformas concentran buena parte de la conversación tecnológica, José Alberto Llavot, Gerente de Preventa y Desarrollador de Negocios para México y Centroamérica en la división de Secure Power de Schneider Electric, coloca el foco en una capa indispensable: la infraestructura física.

UPS, distribución eléctrica, climatización y monitoreo son elementos necesarios para mantener disponibles centros de comando y procesamiento.

El crecimiento del procesamiento también está llevando hacia arquitecturas distribuidas y Edge Computing. En estos escenarios, los microcentros de datos permiten acercar el procesamiento al punto donde se generan los datos, mientras las baterías de ion-litio integradas en UPS aportan mayor vida útil, menor espacio y conectividad inteligente.

Una oportunidad que exige especialización

El punto de coincidencia entre los participantes está en la evolución del papel del integrador. Ya no basta con instalar dispositivos: los proyectos requieren diseño, integración, infraestructura, capacitación, operación y servicios posteriores.

Para Axis, el canal debe convertirse en consultor estratégico y mantenerse actualizado en tecnologías y plataformas. Axon identifica oportunidades en integración de sistemas heredados, conectividad, energía, capacitación y servicios administrados, mientras que CT Internacional señala la posibilidad de transformar una venta puntual en ingresos recurrentes mediante monitoreo, mantenimiento y esquemas administrados.

Dahua también observa en los servicios administrados, las ‘soluciones llave en mano’ y las pólizas de mantenimiento una vía para construir relaciones de mayor duración con los clientes. Schneider Electric, por su parte, identifica oportunidades en consultoría, diseño, monitoreo gestionado y capacitación alrededor de la infraestructura crítica.

Para el canal, el mensaje es claro: la oportunidad no está solamente en colocar tecnología, sino en hacerse responsable de que esa tecnología funcione, evolucione y genere resultados durante todo su ciclo de vida.

Incidencias en la CRT

Por Alberto Aguirre / EL ECONOMISTA
      Complejo, el arranque de agosto en la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones. Las semanas previas habían transcurrido con prisa en la sede central de organismo, por el vencimiento del plazo para el registro de números celulares con líneas activadas y la apertura de la consulta pública sobre los nuevos lineamientos para proteger los derechos de las audiencias.

En vísperas del periodo vacacional, en la torre de esa dependencia, adscrita a la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, sus comisionados desahogan su agenda y las áreas de atención al público brindan servicio a los usuarios y concesionarios. Hace una semana, empero, trabajadores y visitantes no pudieron ingresar al estacionamiento.

Y es que —quedaría más confirmado al mediodía del martes 28 de julio— Alexa Giovanna Fernández González, falleció en el noveno piso del inmueble, tras de sufrir una crisis cardiaca. Antes de las 9:00 horas hubo llamados a los servicios de emergencias médicas y posteriormente, a las autoridades ministeriales.

Tras de lo ocurrido, los compañeros de la joven recurrieron a las redes sociales para despedirse de ella y la presidenta comisionada, Norma Solano, le expresó personalmente sus condolencias a su madre, también trabajadora de la institución.

También por vía electrónica, hubo quejas por el presunto maltrato laboral y las sobre cargas laborales a las que el personal de estructura y de confianza de la Comisión —instancia que sustituyó al extinto IFT— ha sido sometido, durante sus primeros 11 meses de operación.

“El tema además de la desgracia sucedida, son los horarios extenuantes en esa comisión, sin descanso los fines de semana, sin vacaciones y trabajando horas extra sin el pago correspondiente”, dice un mensaje que circuló por correo electrónico.

Estos señalamientos han sido recurrentes. Hace cuatro meses, a través de la Plataforma Nacional de Transparencia, ingresó una solicitud de información —folio 343295700016926— para requerir el “documento que justifique las razones por las que ese sujeto obligado hace trabajar a sus empleados (incluso) en los días inhábiles, en los términos de las disposiciones laborales y si esos días se pagan, en su caso, al doble o triple según la ley (sic)”.

Otra solicitud de información requería: “Que la CRT justifique fundada y motivadamente las razones por las que sus empleados, salvo sus comisionados, trabajan más de 60 horas semanas y en ocasiones los fines de semana y si en su caso pagan horas extra”.

Las respuestas del Comité de Transparencia, que encabeza el secretario ejecutivo de la institución, Enrique Pavón Baños, fue tajante: “se advierte que las manifestaciones vertidas por el solicitante constituyen meras apreciaciones de carácter subjetivo, por lo que no se puede considerar la presente como una solicitud, sino como una consulta basada en apreciaciones subjetivas”.

“No se localizó la expresión documental o registro que dé cuenta a lo solicitado, por lo que se informa la inexistencia de lo requerido”, decretó, “no será necesario que el Comité de Transparencia emita una resolución que confirme la inexistencia de la información”.

Pavón Baños y el exdirector ejecutivo, Narciso Medina, han sido responsabilizados de los maltratos laborales y otros excesos administrativos. A raíz del deceso de Alexa Giovanna, dentro de la Comisión se han escuchado voces que —en distintos tonos— insisten en priorizar la seguridad de la plantilla laboral y reconocer la necesidad de mantener un entorno de trabajo sano.

Telecomunicaciones repuntan pero la falta de 5G frena el potencial industrial de México: DPL Group

Por Imagen Radio

        Durante el primer trimestre de 2026, la inversión extranjera en el sector de las telecomunicaciones comenzó a mostrar signos de recuperación, logrando revertir la tendencia a la baja registrada el año anterior.

De acuerdo con Jorge Fernando Negrete, Presidente de DPL Group, y en entrevista, aseguró que esta contracción previa respondió a la incertidumbre natural generada por la transición hacia un nuevo modelo regulatorio en el mercado.

“El gran reto que enfrenta México radica en su infraestructura digital, siendo el único país de América Latina que no ha realizado una licitación formal y masiva de espectro 5G”.

El analista advirtió que, a pesar de este repunte que devuelve optimismo a la industria, el flujo de capital internacional todavía se mantiene por debajo de los niveles óptimos observados durante el año 2024, lo que plantea el reto de seguir consolidando un marco institucional que brinde total certeza jurídica a los inversionistas de largo plazo.

Negrete explicó que la cobertura actual en territorio nacional se ha logrado mediante tecnicismos en bandas existentes, lo que limita severamente la robustez de las redes.

Esta carencia de espectro asignado —que se sitúa a menos de la mitad de los estándares internacionales— frena de manera directa el despliegue de tecnologías avanzadas de software y la masificación de la Inteligencia Artificial, herramientas que son imposibles de liberar a su máximo potencial sin un tejido de conectividad de última generación.